UN AÑO INOLVIDABLE

Siempre se dice que los niños traen el pan bajo el brazo y para Sergio Parapugno su nieto le trajo el tan ansiado título de los Fiat 600 ATN.

Finalmente llegó ese momento ansiado, deseado e imaginado en más de una oportunidad para el piloto de Lanús que cerró un 2019 exitoso desde todo punto de vista. En lo familiar su mayor premio fue la llegada de su primer nieto, Dante, ese que lo llenó de orgullo a mitad de temporada. Desde lo deportivo no había comenzado bien el año pero con su carácter tenaz no se resignó y siguió dando lucha. El gran trabajo de todo el Power By Pistón le devolvió la alegría en la carrera de pilotos invitados donde con Emiliano Moya marcaron el camino y ese gran resultado lo catapultó a la lucha directa por el título.

Allí aplicó la experiencia de definiciones anteriores y en Dolores contó con el guiño de la suerte ya que un choque lo dejó último y remontó hasta el último escalón del podio, lo que le permitió llegar primero a la última cita. En La Plata no se desesperó y terminó alcanzando la consagración, esa tan anhelada por él, su familia, sus padres incondicionales, amigos y por sobre todo para dedicarsela a su nieto, ese niño que le hizo cerrar un año maravilloso a su abuelo.

“Estoy muy feliz de haber cumplido la meta pautada desde hace varios años, satisfecho con los resultados y disfrutando del título. La última fecha estaba tranquilo, tenía un gran auto, sabía lo que tenía que hacer y corrí tranquilo. En la serie recibo un toque fuerte y pensé que perdía todo pero pude terminar, con lo cual dije que tenía que ser para nosotros pero hasta que no bajaron la bandera no me sentí campeón. Luego si tenía la certeza que era campeón, lo festeje mucho porque sabía que estaba todo muy bien y que no lo iba a perder esta vez en la técnica” comenzó diciendo “Chento” que analizó la temporada y agregó: “Después de mitad de año, en la carrera con pilotos invitados que ganamos todo dijimos con el equipo que este año iba a ser nuestro, ahí nos convencimos de que podíamos ser campeones y la suerte nos acompañó.

Salí campeón porque fui más contundente, si bien gane una carrera hicimos un muy buen año, las últimas cuatro la corrí con la calculadora y fue un premio más que merecido. Mi mejor carrera fue la de Dolores ya que en la primera vuelta me chocan, quedó último y cuando remonto me vuelvo a quedar afuera, me recuperé y quedé tercero con un auto lastimado, pero llegamos al podio y ahí confirmé que la suerte estuvo de nuestro lado, por lo que nos terminamos llevando un premio más que merecido. Agradezco a mi familia, mis amigos, todos los que nos acompañaron siempre, a mi nieto Dante, mis hijos y a todo el Power By Pistón por el excelente trabajo que hicieron durante todo el año” concluyó.

 
Por Julio Merola